Y DESPUÉS DE LA VACACIONES, HUELGA GENERAL. Editorial revista Lazúrtegui de Junio

Con la que está cayendo y nuestros políticos, sindicalistas y patronal, sin ponerse de acuerdo en el tema de la reforma laboral. El desencuentro de nuestros interlocutores sociales, nos dá una idea de como está la cosa política, que en tiempos más difíciles llegaron a pactos de gran importancia, perdiendo un poco cada parte, para finalmente allanar el camino del futuro. Bién es verdad que eran otros tiempos en el que nos jugábamos consolidar el inicio de la transición, y los personajes bién distintos, capaces de hacer realidad la finalidad más honorable de la política; el arte de lo posible.

De momento, en Junio, terminando el curso y preparando las vacaciones, calma tensa. Este año por la situación económica, muchos veranearan en el pueblo, que no está nada mal, volver de vez en cuando a nuestros paisajes ancestrales, además, ahora está de moda el turismo rural. Otros lo tendrán más difícil, los cuatro millones seiscientos mil parados, especialmente a los que se les ha terminado las prestaciones sociales, tendrán que mirarse en la foto de pasados años para recordar lo de veranear.

Y volviendo al tema social, los sindicatos se la juegan con la huelga general, después del fracaso de la convocada por el sector de funcionarios. Esto les lleva a salir a la calle para demostrar sus poderes y se juegan su crédito; si el 29 de Septiembre no paralizan totalmente el Estado. Digan lo que digan sus líderes, convocarla en pleno Julio o Agosto, con un país que sestea a la sombra con la paella y el botijo sería un suicidio. ¡España y yo somos así, señora!, y hay cosas que ni el tiempo cambia. ¿Quién se arriesga a convocar el parón a 40 grados en pleno verano? Seria una huelga general pasiva, porque la mitad de la población está de paro, pero estival, y el resto en el desempleo, osea que en esas fechas, no trabaja ni el tato. Eso sí, a finales de Septiembre ya es otra cosa. Finalizadas las fiestas patronales, volvemos a la realidad y un otoño calentito nos hace entrar en actividad de nuevo.

Bromas aparte, que no está el horno para bollos, posiblemente no sea el mejor momento para convocar un paro general. Para los autónomos y pequeños empresarios, es una faena que con la que está cayendo, les hagan parar un día laborable después de las pérdidas acumuladas; para encima cerrar y sumarse a una huelga que ni les va, ni les viene. Pero los imponderables intereses sindicalistas van a tocar a rebato para demostrar que todavía son fuertes y que hay que contar con ellos. Mientras tanto la casa sin barrer y los problemas sin solucionar. Menos mal que ahora Europa ya no empieza en los Pirineos.

Escrito por Redaccion, el Miercoles, 30 de Junio 2010

Print this Page

Enviar a un amigo

Nombre:
E-mail: (opcional)

Caritas:

smile wink wassat tongue laughing sad angry crying 

| Olvídeme