|
 |
REPORTAJE / Un estudio científico concluye que la incidencia de ciertas enfermedades podría ser mayor en El Bierzo como consecuencia de la contaminación.
|
|
|

Reportaje publicado en Ecobierzo por "UN ECOLOGISTA EN EL BIERZO".
Era sólo una sospecha. Pero ahora una tesis doctoral, publicada la semana pasada, viene a confirmar, aunque sea provisionalmente, lo que se temía desde hace tiempo. Así, el estudio descriptivo de 488 pacientes del Hospital de Bierzo y la Clínica de Ponferrada, realizado a lo largo de doce años por el hematólogo José Antonio Rodríguez García, ha concluido con el resultado de que la incidencia de leucemias agudas –cáncer en la sangre- es superior en nuestra comarca a la de la mayoría de las provincias limítrofes, a la media nacional y a la de la mayoría de los países. Y lo mismo pasa con los linfomas no hodgkinianos, cuya incidencia es “notablemente superior” a la de la mayor parte de las provincias de la comunidad. Cabe destacar además que la incidencia de mieloma múltiple entre las mujeres de El Bierzo es “superior a la mayoría de los países del mundo”. Por el contrario, El Bierzo presenta una de las menores tasas de incidencia de linfoma de Hodgkin en varones del noroeste de España, “aunque los datos no difieren de los valores medios notificados por la mayoría de los países”.
Rodriguez García concluye que la exposición individual a tóxicos profesionales o al tabaco no parece ser suficiente para justificar la elevada incidencia de estas disfunciones. “Pese a no ser una zona de gran desarrollo industrial, El Bierzo presenta un elevado nivel de contaminación especialmente por vía aérea, unido a altos índices de radiación electromagnética y natural, que parecen factores etiológicos contribuyentes”.
Posibles riesgos. Hace pocos días publicaba en estas páginas mis recelos en relación con la muerte de una joven de quince años víctima de leucemia. El caso me lo relató su madre en el Hospital del Bierzo. Y lo hizo con esa resignación tan berciana ante lo inevitable: “Pasó ya, y nada pudo hacerse para evitarlo. Fue el destino”.
Pero yo no vi tan claro que una joven en la flor de la vida la perdiera a tan temprana edad por un cáncer de la sangre. No quedé nada satisfecho con el relato y la duda me asaltó subrepticiamente sobre la naturalidad de tal acontecimiento. Escribí entonces en mi blog: “Estoy convencido que habrá quienes me critiquen por imprudente al considerar que existe relación entre la contaminación que padecemos y esta triste desgracia, pero cada cual tiene el derecho a pensar lo que quiera“ [1]. Entonces no pude evitar consider que tal hecho pudiera ser una consecuencia de la elevada contaminación que sufrimos en El Bierzo, y de la que soy conocedor al haber asistido a diversas conferencias y estar involucrado en las cuestiones medioambientales. Cierto es que mi sospecha no podrá jamás ser confirmada. Pero hoy, la casualidad de una investigación científica a venido a aportarme unos datos que no hacen más que avalar mi desconfianza inicial.
Según los resultados de este estudio, que dedicó cinco años a la recogida de muestras, el hecho de residir a menos de 7,5 kilómetros de las centrales térmicas de El Bierzo “parece suponer un mayor riesgo de desarrollar una leucemia aguda mieloblástica o un mieloma múltiple”. Residir en el entorno del conglomerado de alta tensión eléctrica de El Bierzo también “podría suponer un aumento de riesgo para el desarrollo de leucemias aguas mieloblásticas”. Así mismo, la proximidad, de forma simultánea, a una central térmica y al conglomerado de alta tensión eléctrica” podría tener un efecto aditivo o sinérgico”.
Para el doctor Rodríguez García, “el hecho de residir a menos de 10 kilómetros de la principal cementera o acería de El Bierzo podría suponer un mayor riesgo de desarrollar un linfoma no hodgkiniano de bajo grado de malignidad histológica”. El hematólogo concluye en su tesis que resulta imprescindible llevar a cabo un nuevo estudio prospectivo «que cuente con un grupo de control y un adecuado ajuste de las potenciales variables de confusión y modificación del efecto, que aclare de forma definitiva si residir en alguna de las zonas de El Bierzo más expuestas a tóxicos ambientales supone, como parece, un auténtico riesgo para la salud de los habitantes».

Una tesis doctoral sobresaliente “Cum Laude”.
La tesis doctoral, dirigida por el doctor Fernando Ramos, Jefe de la Sección de Hematología del Hospital de León, concluye con la exposición de la necesidad de abrir un estudio multidisciplinar para investigar la posible contribución de los tóxicos ambientales, algo que vienen exigiendo los grupos ecologistas desde hace tiempo ya, y yo mismo a título particular desde estas páginas: “Y los detractores, si tan seguros están de lo contrario, ¿porqué no realizan un estudio serio sobre la relación entre la contaminación y la salud en El Bierzo?” [2].
La investigación también ha tenido en consideración el análisis de la calidad el aire como posible factor causante de enfermedades. Con este propósito, el autor ha analizado los datos facilitados por la Junta de Castilla y León, recogidos en las 14 estaciones que tiene en El Bierzo, cogiendo como años de referencia los que van desde el 2001 a 2007 ambos inclusive.
Según estas informaciones la situación respecto a las emisiones contaminantes en nuestra comarca y en esta época sería la siguiente:
Dióxido de Azufre (SO2): En total se produjeron 18 superaciones del umbral de información a la población, registradas en varias estaciones propiedad de la Central Térmica de Compostilla y en una estación propiedad de la Cementera Cosmos, aunque no se informó de la alerta a la población en dicho momento. Y también se superaron 33 veces los valores límite recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los valores más altos fueron recogidos en una de las estaciones, situada en Congosto, propiedad de la Central Térmica de Compostilla, habiéndose rebasado en 16 puntos más de los permitidos por la OMS durante el año 2004.
Los valores en las estaciones 2 y 3 de Ponferrada superaron el límite permitido por la OMS, el 80% de los años. Después del traslado en el año 2005 de las dos estaciones urbanas, a una nueva ubicación alejada del centro en el suburbano ponferradino, solo se registró un año un rebasamiento del umbral permitido por la OMS, en la estación Ponferrada 5.
Dióxido de Nitrógeno (NO2): Los valores en las estaciones urbanas de Ponferrada numero 2 y 3 rozan todos los años el límite recomendado y se registran dos años superaciones de los valores recomendados por la OMS. Después de su traslado en el 2005, las nuevas estaciones Ponferrada 4 y 5, registraron valores mucho más bajos que los que registraban en sus anteriores emplazamientos.
Partículas en Suspensión: la fracción PM10 superó en 35 ocasiones, entre las diferentes estaciones, los valores límite recomendados por la OMS, alcanzando picos de hasta 78mg/m3 cuando la OMS aconseja 20 mg/m3. Las estaciones de control de emisiones de la Cementera Cosmos rebasan los límites en una media del 90% de los años estudiados. Las antiguas estaciones de Ponferrada, con número 2 y 3, también han rebasado todos los años los límites permitidos por la OMS, y la nueva estación Ponferrada 4 lo ha superado dos años.
Ozono (O3): Desde el 2002 se han producido 2 alertas no declaradas y 44 superaciones del umbral de información a la población, a pesar de que sólo 5 de las 14 estaciones miden este parámetro.
Inversión Térmica: Además de la superaciones, por encima de los valores, recomendadas por la OMS, esta cuenca presenta un fenómeno meteorológico específico de este tipo de valles denominado inversión térmica., Ésta se define como el estancamiento al que se ve sometiendo el aire que, después de enfriarse en contacto con la ladera, va resbalando por ellas como un líquido y se va acumulando en el fondo. Se presenta en situaciones anticiclónicas y frecuentemente en los inviernos, bajo determinadas condiciones orográficas y climatológicas, como las que se dan en la hoya del Bierzo. Por ello, cuando se emiten contaminantes al aire en condiciones de inversión térmica se acumulan debido a que los fenómenos de transporte y difusión de los contaminantes van demasiado lentos, lo que provoca graves episodios de contaminación atmosférica de consecuencias graves para la salud de los seres vivos. La concentración de los gases tóxicos puede llegar hasta equivaler a 14 veces más, exponiendo a la población a respirar un aire muy contaminado, si este fenómeno es coincidente con los días en que las emisiones superan los valores recomendados por la OMS, la situación es todavía más peligrosa.
El fenómeno de la inversión térmica es muy común en nuestra comarca, y los bercianos, aún sin ser conscientes de su mecanismo científico, saben detectarlo fácilmente. Se caracteriza porque el humo de las chimeneas no se eleva verticalmente como de costumbre, sino que se mueve paralelo al suelo. Al no subir acaba cayendo hacia el suelo, en donde la población lo respira inevitablemente. Estas circunstancias especiales de nuestra hoya no han sido consideradas por quienes no viven aquí, ni por quienes haciéndolo piensan en obtener un lucro tomando unas decisiones que perjudican a sus convecinos. Ni tampoco por las instancias a quiénes corresponde la protección de nuestra salud. Así, nos encontramos con una sumisión inconcebible a la hora de aceptar nuevos proyectos que acabarán por incrementar todavía más los problemas de salud hoy científicamente confirmados. Entre ellos, la incineración de residuos en la cementera Cosmos, en Toral de los Vados, o la fundición de zinc que Aqualdre Zinc quiere montar en Cubillos del Sil. En ambos casos con el beneplácito de sus alcaldes socialistas.
Y aunque el estudio es interesante, todo parece indicar que esté centrado en el estudio de un cierto tipo de enfermedades. En El Bierzo se dan también muchos casos de hipertiroidismo, aunque ignoro si su incidencia está por encima de la media nacional. Es obvio que a esta interesante investigación han de seguir otras más en una linea parecida, y que aborden también el estudio de la posible influencia en la salud de una utilización inadecuada de pesticidas en la agricultura o del consumo de aguas no siempre recomendables.
|
|
|
|
|
|