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ENTREVISTA / José Ángel Azuara, Director de la Fundación de la Ciudad de la Energía
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Entrevista realizada en junio de 2008
¨Los proyectos que estamos desarrollando van a servir para situar al Bierzo en el mundo”

Es un hombre de ciencia, procede del mundo de la investigación nuclear y ahora se ha embarcado en la gestión de un proyecto pionero a nivel internacional, que pretende situar al Bierzo en el mapa mundial como referencia en la investigación del consumo limpio de carbón. Con ello, la minería berciana pervivíra en el tiempo cumpliendo los cada vez más férreos controles medioambientales europeos José Ángel Azuara es un hombre dialogante, que cuando llegó a Ponferrada con la Fundación Ciudad de la Energía creó recelos políticos, pero que con paso del tiempo ha demostrado que viene para trabajar y ayudar a la comarca. En esta entrevista desgrana la situación presente y las previsiones de futuro. Es un hombre que tiene puestas muchas esperanzas en el desarrollo de esta tierra. Eso sí, no se moja a la hora de hablar de la reducción de la tarifa eléctrica para los que viven donde se produce.
-En pocas palabras, ¿Cuál es el cometido de la Fundación Ciudad de la Energía en Ponferrada y El Bierzo? -En pocas palabras es contribuir al desarrollo económico y social de la comarca. ¿De que manera?. Pues realizando proyectos de muy distinta naturaleza. Todos ellos ligados a la energía y al medio ambiente. Hay proyectos de investigación o desarrollo tecnológico, y hay otros proyectos que tienen que ver más con la actuación del territorio, con el turismo y la creación de riqueza a través de actividades que consigan atraer visitantes al Bierzo, por ejemplo con el Museo Nacional de la Energía. Esta diversidad de actividades hace que en muchas ocasiones no nos sea fácil explicar qué es la Fundación y a la gente no le sea fácil entenderlo. En dos palabras me atrevería a decir que no es una agencia de desarrollo territorial en la medida que se compromete con el desarrollo económico.
-El proyecto principal es el de la investigación para quemar carbón con menos contaminación, con la captura de CO2. ¿De qué forma repercutirá este proyecto en la economía local? -Ese es un proyecto muy importante, y la creación del Museo Nacional de la Energía es muy importante. El de captura de CO2 va a repercutir en la economía local porque va a crear puestos de trabajo cualificados, del orden de cien o ciento cincuenta. No sabría decir con precisión. Va a servir para poner al Bierzo en el mundo, y para España va a ser también un proyecto de liderazgo, porque es una planta experimental pionera y por tanto va a dar a España una posición relevante. Y el Museo Nacional de la Energía y todas las actividades relacionadas con él, puede tener mayor repercusión desde el punto de vista de la captación de empleo que la propia planta de captura de CO2. Un museo puede tener 250.000 visitantes al año, y asociado a eso se produce un flujo de actividades y servicios.
 -¿Que presupuesto público se destina al departamento que dirige anualmente? y, aunque parezca irreverente preguntalo en materia de investigación, ¿cuando veremos resultados tangibles? -El presupuesto de la Fundación, la media de estos tres años es del orden de 35 ó 36 millones de euros. Y me gustaría mantener una línea de financiación pública de este orden. Aunque como todos sabemos se nos avecina un futuro de cierta austeridad económica. Y es posible que haya que apretarse un poco el cinturón, pero considero que esta cifra es la que debe de mantener la Fundación para hacer proyectos de largo plazo. En cuanto a los resultados, si hablamos de la planta de captura de CO2, la fecha de entrada en operación es la primavera del 2010 y la mantenemos. En cuanto a al Museo Nacional de la Energía hay dos fechas distintas; si hablamos de la central de MSP, que ya estamos actuando nos gustaría también tenerla en el 2010, y si hablamos del Museo Nacional de la Energía en su conjunto, seguramente es un proyecto a cuatro años y no creo que antes del 2012 esté. Estamos hablando de la rehabilitación de los edificios de la antigua central de Compostilla.
-La sociedad berciana, y en concreto, los políticos, ¿Creen de verdad en el proyecto que representa, o es más bien un esnobismo? Lo digo más que nada porque ha recibido críticas el proyecto de la Ciudad de la Energía. .No sé si creen o no. Alguna de las críticas se han producido en un momento electoral complicado, donde la Fundación se veía como un proyecto del grupo socialista en un territorio gobernado por el PP. La segunda es un excepticismo razonable, de que hasta que no se vean los resultados esto está por venir. Mi línea de argumentación es distinta, creo que para el Bierzo es importante que un gobierno central cree una institución para operar una comarca y le dedique unos recursos de 30 ó 40 millones de euros. Y que todas las fuerzas políticas de la comarca deben hacer que la institución perviva, perdure y se consolide, y se gaste los 30 millones de euros que tiene en la comarca. Es extraordinario que un Gobierno cree una institución para trabajar en una comarca, y no hay muchos precedentes.
 -La Ciuden se está caracterizando también por la firma de convenios de ahorro energético con municipios de la comarca y le han acusado de beneficiar a los del PSOE. ¿Realmente existen políticos cortos de vista o se merece la crítica? -Para empezar a nosotros nos ha sido más fácil hablar con ayuntamientos socialistas, porque una institución creada por el Gobierno socialista era vista con menos recelos por los ayuntamientos socialistas. Pero se ha producido el fenómeno de ayuntamientos gobernados por el PP, como Villafranca, Balboa o Toreno, han visto la conveniencia de utilizar a la Fundación y ahora esa dialéctica está superada. Si tengo que hacer una manifestación importante prefiero que sea hacia futuro y nosotros queremos trabajar con ayuntamientos del PSOE, del PP o del Mass, y no vamos hacer distinción en eso. Entendemos que si la Fundación se debe consolidar en el territorio no debe hacer ese planteamiento, y la Junta, que en origen tenía más prevenciones o reservas se empieza a dar cuenta de que puede ser una institución buena con carácter general. Hasta que te conocen y reconocen pasa un tiempo, que siempre es duro, y poco a poco, con prudencia y tranquilad lo vamos superando. La apuesta de futuro es la colaboración, no la confrontación.
-¿Sera puntera Ponferrada y El Bierzo en materia de investigación sobre la combustión del carbón? Sin duda ninguna. La planta de captura de CO2 de Cubillos es la más completa de Europa y va a ser una de las más completas del mundo, porque tiene distintas tecnologías de combustión del carbón, porque permite ensayar distintos tipos de carbones y además que en Endesa se realice la siguiente fase de una planta de 500 Megavatios. La planta experimental del Bierzo debe permitir hacer también una planta comercial en El Bierzo.
-¿Cuantos científicos trabajarán aquí cuando el proyecto eche a rodar y esté en su pleno apogeo? -En la planta pueden trabajar del orden de 100 o 150 personas, entre personal de operación y científicos fijos. Después hay convenios con otras universidades de España y ya han trabajado otras veinte personas. A nivel nacional este proyecto puede movilizar unas 200 o 250 personas. no todas van a vivir aquí. Una planta experimental de este tipo no crea miles de empleos.
-Este trabajo de investigación, pagado con fondos públicos, ¿en definitiva no viene a ser un apoyo a las eléctricas, que luego nos suben el precio de la luz? -La investigación y el desarrollo siempre han sido financiados con fondos públicos, que luego siempre es un apoyo a lo que hagan las empresas comerciales. Yo vengo del sector nuclear y se ha hecho mucha investigación pública. Lo que es cierto es que la iniciativa pública tiene que ser la gran locomotora que tire de actividades que luego pasan al campo comercial. Y las empresas privadas, si tienen que tener beneficios, difícilmente financian este tipo de actividades. Me gusta mucho la conexión que tenemos con Endesa, porque nosotros vamos a ser capaces de transferir nuestro conocimiento, nuestra tecnología a una empresa privada. no lo vamos hacer de forma gratuita. Esa transferencia tratará de ser equilibrada en lo económico. Pero lo que me parece más relevante no es lo que cuesta la planta y si se financia con fondos públicos. Es más importante que la planta tenga recorrido tecnológico, que coloque a España en una posición de liderazgo.
-¿Usted cree que deberían bajarnos la tarifa eléctrica a los que vivimos donde se produce dicha energía, más que nada como compensación por los perjuicios ambientales? -Eso ya es política energética y de eso no sé. Yo soy un modesto gestor de proyectos tecnológicos y la política energética es muy compleja. De todas formas, en la Fundación Ciudad de la Energía sí hay un acercamiento a este territorio y hay un reconocimiento de lo que han aportado en el pasado en temas tan duros como la minería. El Gobierno al ubicar aquí la Fundación de la Energía sí reconoce que El Bierzo es un territorio que ha aportado mucho en el pasado y que ha tenido costes importantes, porque vuelve a mirar al carbón y lo que haya pasado trata de convertirlo en futuro, y la única planta de estas características que se instala en España la instala en El Bierzo. Ahí sí hay una singularización y un acercamiento y una forma de reconocer eso que usted decía de que esta comarca ha pagado todo el esfuerzo de la minería y ha hecho un gran servicio al país. No podemos bajarle la factura eléctrica, pero sí podemos intentar que en el carbón haya futuro para esta comarca y acercarnos a elle con la palabra energía en clave de futuro.

-¿Como va el proyecto del Museo Nacional de la Energía? -Es bastante complejo este proyecto. Estamos en fase de desarrollar una serie de líneas paralelas que atienden a distintos aspectos. Por un lado hay que definir los contenidos del Museo. Por otro hay que hacer estudios previos del estado de las infraestructuras donde se va a ubicar, de los edificios. Hay que conectar el Museo con el territorio. Para nosotros el Museo Nacional de la Energía no es el museo de cuatro paredes en una nave, sino que tiene que proyectarse al territorio. La historia del carbón hay que contarla en el territorio. Este museo tiene una sede central donde se cuenta la ciencia, pero luego tiene una serie de sedes, como la propia MSP, donde se cuenta la historia de carbón, de dónde venía. Y al contar de donde venía ese carbón nos acercamos a Fabero, Igüeña o Villablino. Es un museo en red. Estamos definiendo los contenidos, estamos analizando la estructura, vamos a reformar la central de la MSP, estamos viendo cuál es el patrimonio industrial de la comarca para ver cuáles se pueden acoplar. En su conjunto el proyecto es de medio plazo y calculamos que en menos de tres o cuatro años no hay manera de ponerlo en pie. La central de la MSP estará antes, pero el conjunto del Museo Nacional de la Energía nos va a llevar un poquito más de tiempo.
-Sobre el tren turístico, ¿podría tener asentamiento en el proyecto que usted dirige? ¿En que punto quedaron después de la reuniones con los alcaldes del recorrido y el delegado de la Junta? -Si tenemos que crear un Museo Nacional de la Energía es para conseguir que al Bierzo vengan todos los años 200.000 o 300.000 personas. Si tenemos visitantes y tenemos turismo, tenemos que conseguir que permanezcan aquí el mayor tiempo posible, y ofrecerles un conjunto amplio de recursos y posibilidades, una estrategia de desarrollo y el Museo forma parte de ella. Un ferrocarril turístico, que salga de Compostilla, donde llegaba el carbón para que llegue hasta Villablino y ligarlo al museo porque es un instrumento de mucha potencia. Nosotros tenemos ya el proyecto de unir, como mínimo el ferrocarril desde Compostilla hasta Cubillos, donde va a estar la planta de captura de CO2. Nos gustaría conectar con Villablino. Ahora bien, es un proyecto muy complejo, muy costoso y exige una buena coordinación institucional. Para un territorio en desarrollo es necesaria la colaboración entre administraciones. Hay que superar determinados moldes de relación y esquemas de poder, y hay que ponerse a colaborar. Estoy seguro que un buen porcentaje de la gente que venga a ver el Museo se subiría al tren. Se lo hemos trasladado a la Junta por que había un presupuesto para un estudio del proyecto, hubo una reunión con los alcaldes y la Junta y se quedó en que esos fondos se iban a dedicar a hacer el estudio. A partir de ahí no se nada más. Como el proyecto es difícil, si no se le empuja muchísimo, sería de los proyectos que tienden a pararse por el camino.
-En lo político, ¿Ya se limaron las asperezas con el Ayuntamiento de Ponferrada?, ¿Creen ya más en su proyecto? -No lo sé. Hacer un museo es hacer ciudad, y no se puede hacer ciudad sin el propio Ayuntamiento, y por tanto la colaboración con el Ayuntamiento de Ponferrada es necesaria. Y tengo un respeto enorme por la figura del Alcalde, porque representa a los ciudadanos que le han elegido, a la ciudad. Otra cosa es que no esté algunas veces de acuerdo con sus posiciones. Al hacer el museo tenemos unas necesidades, de espacio, de entorno, de visibilidad, y queremos que el Ayuntamiento asuma que el Museo es una gran infraestructura, que se puede significar una inversión de 60 ó 70 millones de euros, que puede tener una gran repercusión económica para la ciudad y la comarca, y por tanto las necesidades del Museo tienen que estar atendidas. establecer esa relación cuesta trabajo, pero creo que estamos en buena dirección y poco a poco nos iremos entendiendo. Para actuar en el territorio es necesaria la colaboración de la Junta, y para actuar en Ponferrada la del Ayuntamiento. Otra cosa sería absurdo.
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